Quiero presentaros un curso único solo presencial, donde os invito a adentraros en la filosofía profunda de la relación entre humanos y reino vegetal. Partiendo de los patrones de la naturaleza, y el lenguaje básico binario de la respuesta eléctrica, podemos interactuar con la inteligencia más bella jamás percibida. La vemos en sus respuestas, en sus direcciones, en cómo ordena la información más allá del tiempo secuencial.
FECHA: 14 Y 15 DE MARZO 2026
SÁBADO: 10-14 y de 16-20h
DOMINGO: 10-14h
LUGAR: L’ATENEU DE VILOBÍ
C/ Can Picolis, 5 (barri Bellver) – VILOBÍ DEL PENEDÈS (Barcelona)
PRECIO: 100€
Inscripciones vía email: conferencias🌀menteesfera.com
vía 📞 +34 641 33 57 84 (llamadas y Telegram)
Os explico de qué va el curso:
El tratamiento de árboles y campos de cultivo existe por nuestra interacción con ellos. La naturaleza se cura sola, igual que nuestros cuerpos. En el momento en que decidimos modificar la estructura natural de la disposición de árboles y arbustos, estamos interfiriendo y el resultado es un ecosistema diferente que nos pide comprender y acompañar.
La interacción es algo natural en todos los reinos. La inmunidad no es defensa sino la interacción que nos brinda la oportunidad de redefinir nuestros “límites”. La integridad asegura la permanencia de la primera semilla. El campo cambia la forma permaneciendo su esencia, como hace cualquier ser vivo en su crecimiento y desarrollo. Podemos ser conscientes de estos procesos cuando contemplamos el sentido de nuestro campo más allá de lo económico.
Y es aquí donde nos encontramos con la ética del consumo, la inteligencia y la simbiosis de todos los que formamos parte de esa “esfera”.
El reino vegetal “guarda una carta” en su orden químico, expresado en su capacidad regenerativa. Podemos decir que es el “santo grial” de esta capacidad, y que se activa en su interacción con el ser humano.
La esfera es la forma más abundante en la naturaleza y expresa el principio de la identidad organizada para la supervivencia y desarrollo. Es la forma que ha solventado más la incertidumbre, y que la naturaleza usa como puerta a expresar sus capacidades extraordinarias.

¿Qué es una “mente esfera”?
Una mente consciente
¿Qué es la consciencia?
Os lo explicaré con un ejemplo:
Somos plantas, en otro punto de nuestra esfera temporal. Planta es respiro/pulmón/interacción mediante límite (piel, contorno).
Un dia mirarás una hoja y te darás cuenta de que es una mano «muy muy muy antigua».
Ahora lo razonas. Ser consciente es ver todo el ecosistema, toda la esfera temporal de cómo sucede.
El mismo fenómeno sucede en el bebé a los 2-3 meses de vida cuando despierta la consciencia de la madre. Se da cuenta de que quien tiene delante es quien estuvo todo el tiempo.
Podemos decir que la consciencia se sustenta en el tiempo para que la podamos comprender, aunque está fuera del tiempo pues sostiene como unidad todas las expresiones temporales. Considerar todos los vectores del universo a la vez (lo máximo en lo mínimo) es un reto para la mente dualizada. Es ver la unidad y lo dual como parte de lo mismo.
La naturaleza es esfera. Esfera es conexión, es acceso a todas las posibilidades de la propia química. Si accedes sobrevives porque la organización para la supervivencia está dentro de esa esfera.
Necesitamos usar nuestra mente esfera para estar conectados con ella. El resto del camino, es natural. La tierra hace su transformación y nosotros con ella.
Esto no va de una simple charla para restaurar el propio cultivo. Todos los árboles están conectados. Un campo es una entidad viva con inteligencia para solventar adversidades. La interacción con humanos le brinda oportunidades para solventar la incertidumbre y desarrollarse hacia una identidad más conectiva y “sintrópica”.
Quizá es el límite que debe poner la agricultura en Europa para sobrevivir
Veamos primero a dónde estamos. Empecemos a pensar como esfera:
¿Dónde está el Reino Vegetal en el ser humano?
¿Cuál es la “mejor versión” (menos entrópica) del reino vegetal?
¿Cuál es el sentido de la interacción vegetal-humano? Si conocemos el sentido nos es más fácil acompañarlo.
Si algo existe, es porque existe una manera de llevarlo a cabo aprovechando los retos que nos brinda la supuesta entropía de nuestra “intromisión”. En situaciones como esta es donde podemos ver los grandes cambios, aprovechas las puertas al desarrollo extraordinario.
La primera frontera a solventar es la del prejuicio. Los dogmas. Solventarlo es volver a la simplicidad de la comprensión de la naturaleza desde sus vectores intrínsecos y su lenguaje original.